La pequeña historia secreta de Corao
Corao, Cangas de Onís

Cuando llegues a Corao quizá te parezca simplemente un pequeño pueblo tranquilo rodeado de prados verdes. Pero este lugar guarda mucha más historia de la que parece a primera vista.

Durante siglos, este valle fue paso natural hacia Covadonga. Mucho antes de que existieran las carreteras actuales, peregrinos, viajeros y comerciantes cruzaban estos caminos de montaña camino del santuario. Si caminas por los alrededores del pueblo, estarás recorriendo prácticamente los mismos paisajes que veían aquellos viajeros hace cientos de años.

Corao siempre ha sido un pueblo ligado a la tierra. Durante generaciones, las familias vivieron de la ganadería y de los prados que rodean el pueblo. Las vacas que verás pastando tranquilamente forman parte de esa tradición que sigue viva hoy. El verde intenso del paisaje no es casual: las montañas cercanas de los Picos de Europa y la influencia del mar Cantábrico crean un clima perfecto para que la naturaleza crezca con una fuerza especial.

Si miras con atención también descubrirás uno de los elementos más característicos de Asturias: los hórreos. Estas construcciones elevadas sobre pilares servían para guardar alimentos y protegerlos de la humedad y de los animales. Algunos de los que verás en el pueblo tienen más de cien años y siguen formando parte del paisaje cotidiano.

Pero quizás lo más especial de Corao es su ubicación. Estás en un punto privilegiado para descubrir el oriente de Asturias. En pocos minutos puedes llegar a Cangas de Onís, visitar Covadonga y adentrarte en el Parque Nacional de los Picos de Europa. Y en menos de media hora puedes cambiar completamente de paisaje y encontrarte frente al mar Cantábrico.

Por eso muchas personas que llegan aquí por primera vez sienten algo curioso: el tiempo parece ir más despacio. Las noches son silenciosas, el aire es limpio y la naturaleza está siempre cerca.

Corao no es solo un lugar desde el que visitar Asturias.
Es un pequeño rincón donde empezar a vivirla.

5 cosas que te gustaría saber del pueblo

1. Corao era paso obligado hacia Covadonga desde hace siglos

Mucho antes de que existieran las carreteras actuales, Corao era uno de los caminos naturales de acceso a Covadonga. Durante siglos, peregrinos, comerciantes y viajeros atravesaban este valle camino del santuario.
Eso significa que el paisaje que ve hoy un visitante —prados, caminos y pequeñas montañas— es prácticamente el mismo que veían los peregrinos hace cientos de años.
Muchos huéspedes se sorprenden cuando descubren que están durmiendo en un lugar que forma parte de una ruta histórica.

2. Desde Corao ya se respira el Parque Nacional

Aunque mucha gente piensa que el Parque Nacional de los Picos de Europa empieza en los Lagos de Covadonga, en realidad todo el entorno de Corao forma parte de la antesala natural del parque.
Por eso el paisaje es tan verde, el aire tan limpio y el silencio tan profundo por la noche.
Los ríos, los bosques y la fauna que bajan de los Picos empiezan a sentirse ya en esta zona.
Muchos visitantes comentan que duermen mejor aquí que en cualquier hotel de ciudad.

3. Los hórreos no solo eran graneros: eran auténticas cajas fuertes

Los hórreos que se ven por el pueblo no eran simples almacenes de maíz.
Eran la despensa y la “caja fuerte” de la casa. Allí se guardaban alimentos, embutidos, grano y productos que tenían que durar todo el invierno.
Su diseño elevado sobre pilares no es casual:
servía para proteger los alimentos de la humedad y de los ratones.
Muchos de los hórreos que se ven hoy tienen más de 150 años.

4. El verde de Asturias tiene una explicación real

Muchos visitantes dicen al llegar: “Esto parece un decorado”.
Pero ese verde intenso tiene una razón:
en esta zona confluyen la humedad del Cantábrico y las montañas de los Picos de Europa, que crean un microclima muy especial.
Eso hace que el paisaje esté verde prácticamente todo el año y que los prados donde pastan las vacas se regeneren constantemente.
Por eso Asturias tiene uno de los paisajes rurales más espectaculares de Europa.

5. Estás a menos de 30 minutos de tres mundos completamente distintos

Desde Corao puedes estar en muy poco tiempo en tres paisajes totalmente diferentes:

  • Alta montaña en los Lagos de Covadonga
  • Ríos y naturaleza en el valle del Sella
  • Playas del Cantábrico en Ribadesella o Llanes
Es algo muy poco común en Europa:
en un mismo día puedes desayunar viendo montañas, comer junto a un río y ver el atardecer en la playa.
Por eso mucha gente que visita esta zona dice lo mismo cuando se va:
"Asturias es mucho más grande de lo que parece en el mapa."

Cómo Llegar
Dónde Estamos

Te dejamos unas indicaciones para que puedas llegar facilmente

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  • Cómo llegar

    Para llegar a Asturias se puede cruzar el Puerto de Pajares por la AS-18, que llega hasta Gijón por Oviedo, o seguir la autopista A-66 que desde León y el Valle del Huerna enlaza en Campomanes con la 630.
    Desde Galicia o Santander se llegara por la Nacional 634 que atraviesa toda la costa asturiana. Por el interior se puede recorrer el Principado siguiendo las N-632-634.
    El aeropuerto de Asturias se encuentra localizado en Ranón (Castrillon)a 15 km de Aviles, 39 de Gijón y 43 de Oviedo.

  • Coordenadas
    • Altura Media del municipio: 96
    • Latitud en grados decimales: 43.35
    • Longitud en grados decimales: -5.067
    • Coordenada X UTM Huso 30: 332499
    • Coordenada Y UTM Huso 30: 4801844
    • Huso UTM: 30
    • Cuadrícula UTM: UP30
    • Latitud: N 43º 20´ 46,4´´
    • Longitud.: O 5º 3´ 49,6´´
    • Código Ine: 33012
    • Hoja del MTN 1:50000 : 31
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